📋 Resumen rápido
- Las imágenes diagnósticas (RX, RM, ecografías) son datos de salud especialmente protegidos por el RGPD y deben almacenarse con medidas técnicas reforzadas.
- El 68% de las clínicas de fisioterapia en España aún gestiona estas imágenes en papel o en archivos locales sin cifrado, según estimaciones del sector.
- Un archivo radiológico digital integrado en la historia clínica mejora la toma de decisiones clínicas, reduce tiempos de búsqueda y evita duplicidades de pruebas.
- OneClinic centraliza toda la documentación diagnóstica del paciente en una plataforma segura, accesible desde cualquier dispositivo y sin necesidad de software adicional.
El problema real del archivo radiológico en fisioterapia
Cuando un paciente llega a tu clínica con una resonancia magnética bajo el brazo, ¿qué ocurre con esa imagen después de la primera visita? En la mayoría de clínicas de fisioterapia en España, la respuesta honesta es: se escanea, se guarda en una carpeta del ordenador sin cifrar, o directamente se devuelve al paciente sin copiarla. Y esto, que parece un detalle menor del día a día, esconde riesgos muy serios.
Según estimaciones del sector, más del 68% de las clínicas de fisioterapia independientes en España gestionan las imágenes diagnósticas de sus pacientes sin ningún sistema estructurado. Hablamos de radiografías de columna, resonancias de rodilla, ecografías musculares, informes de traumatología o neurología que llegan por correo electrónico, WhatsApp, en soporte físico o descargados desde plataformas hospitalarias.
El resultado práctico de esta situación es un círculo vicioso con tres consecuencias directas:
- Pérdida de información clínica relevante: el fisioterapeuta no puede hacer un seguimiento longitudinal del estado estructural del paciente porque las imágenes no están vinculadas a la historia clínica.
- Riesgo legal elevado: almacenar datos de salud —incluidas imágenes— sin las medidas técnicas y organizativas exigidas por el RGPD expone a la clínica a sanciones de hasta 300.000 euros.
- Ineficiencia operativa: el tiempo que los profesionales dedican a buscar, reenviar o solicitar de nuevo imágenes ya aportadas se estima en más de 2 horas semanales por clínica de tamaño medio.
La buena noticia es que digitalizar y organizar el archivo radiológico de una clínica de fisioterapia no requiere invertir en un costoso sistema PACS (Picture Archiving and Communication System) pensado para hospitales. Con una historia clínica digital específica para fisioterapia, que permita adjuntar y gestionar documentos e imágenes directamente en el expediente del paciente, puedes resolver el 95% de los casos de uso habituales en una clínica ambulatoria.
Este artículo te guía por todos los aspectos que necesitas dominar: tipología de documentos, marco legal, riesgos, proceso de digitalización y qué buscar en una solución tecnológica.
Tipos de imágenes y documentos diagnósticos que maneja tu clínica
Antes de diseñar cualquier sistema de gestión, conviene tener claro qué materiales entran por la puerta de tu clínica. A diferencia de un hospital o un centro de radiología, la clínica de fisioterapia es fundamentalmente receptora y usuaria de imágenes diagnósticas, no productora. Sin embargo, algunas clínicas que integran ecografía musculoesquelética como herramienta de valoración también generan sus propias imágenes.
Documentos e imágenes de procedencia externa
- Radiografías simples (RX): las más frecuentes. Columna cervical, lumbar, hombro, cadera, rodilla, pie. Llegan en CD, pen drive, archivo DICOM descargado o incluso en papel fotográfico antiguo.
- Resonancias magnéticas (RM): extremadamente relevantes para el diagnóstico diferencial y la planificación del tratamiento. Suelen incluir imágenes en formato DICOM más un informe radiológico en PDF.
- Tomografías computerizadas (TC/TAC): menos habituales en fisioterapia salvo en patología compleja post-quirúrgica o traumatológica.
- Informes médicos y de derivación: informes de traumatólogos, neurólogos, médicos de cabecera o cirujanos que contextualizan el caso y establecen restricciones o indicaciones.
- Analíticas y estudios electromiográficos (EMG): relevantes en patología neuromuscular.
- Ecografías de otros servicios: de tejidos blandos, articulaciones, tendones.
Documentos generados por la propia clínica
- Ecografías musculoesqueléticas propias: si la clínica dispone de ecógrafo y profesionales formados, se generan imágenes que forman parte del expediente del paciente y deben custodiarse con los mismos requisitos legales que el resto.
- Fotografías clínicas: muy utilizadas en fisioterapia para documentar posturas, cicatrices, hematomas o evolución de edemas. Son imágenes de datos de salud y requieren consentimiento explícito y almacenamiento seguro.
- Capturas de análisis posturales o de movimiento: sistemas como videoposturografía o análisis de marcha generan archivos multimedia que deben vincularse al expediente.
Una correcta clasificación de estos materiales es el primer paso para construir un sistema de gestión eficaz. La gestión documental integral de la clínica debe contemplar todos estos formatos de forma coherente con la historia clínica del paciente.
Obligaciones legales: RGPD, LOPD-GDD y normativa sanitaria
Las imágenes diagnósticas son datos de categoría especial según el artículo 9 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Esto significa que no basta con las medidas estándar de protección de datos: se exigen medidas técnicas y organizativas específicamente reforzadas para su tratamiento, almacenamiento y transmisión.
Marco normativo aplicable en España
- Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD): base del régimen de protección de datos en toda la Unión Europea. Establece los principios de minimización, limitación del plazo de conservación, integridad y confidencialidad.
- Ley Orgánica 3/2018 (LOPD-GDD): adapta el RGPD al ordenamiento jurídico español. Regula los derechos de los interesados y las obligaciones de los responsables del tratamiento.
- Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente: establece los derechos de los pacientes respecto a su historia clínica, incluyendo el acceso, la rectificación y la portabilidad de sus datos diagnósticos.
- Normativa autonómica sanitaria: cada comunidad autónoma puede establecer plazos de conservación adicionales. En Cataluña, el plazo general es de 10 años; en Andalucía, 5 años desde el último episodio.
Requisitos técnicos mínimos para el almacenamiento de imágenes diagnósticas
- Cifrado en reposo y en tránsito: los archivos que contengan imágenes de pacientes deben estar cifrados cuando se almacenan (en el servidor o la nube) y cuando se transmiten (por correo, mensajería u otros canales).
- Control de acceso basado en roles: solo los profesionales con necesidad clínica justificada deben poder acceder a las imágenes de un paciente concreto. El acceso debe quedar registrado (log de auditoría).
- Copias de seguridad automáticas: deben realizarse copias de seguridad periódicas, con frecuencia mínima diaria, y verificarse su integridad.
- Acuerdo de encargado del tratamiento (AET): si usas un proveedor cloud o un software de gestión para almacenar imágenes, debes firmar un AET con dicho proveedor que garantice el cumplimiento del RGPD.
- Registro de actividades de tratamiento: la clínica debe documentar el tratamiento de imágenes diagnósticas en su registro de actividades (artículo 30 RGPD).
"Hasta que no nos hicieron una auditoría de protección de datos nos dimos cuenta de que teníamos las resonancias de los pacientes en una carpeta compartida de Google Drive sin contrato de encargado. El susto fue mayúsculo. Ahora todo está centralizado en nuestra plataforma de gestión y dormimos mucho más tranquilos." — Marta G., directora de Fisio Valencia Centro, Valencia
No cumplir con estos requisitos puede derivar en sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) de hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación global anual (se aplica la cifra mayor). Para una clínica de fisioterapia, las infracciones graves relacionadas con datos de salud se sitúan habitualmente entre 50.000 y 300.000 euros. Puedes profundizar en las obligaciones generales de protección de datos en nuestro artículo sobre RGPD en clínicas de fisioterapia.
Riesgos clínicos y legales de una mala gestión del archivo radiológico
Más allá del marco regulatorio, la mala gestión de las imágenes diagnósticas tiene consecuencias muy concretas en el día a día de la clínica. Analicemos los riesgos más relevantes agrupados por su naturaleza.
Riesgos clínicos
Errores en la valoración inicial: si el fisioterapeuta no tiene acceso inmediato a la imagen de la resonancia en el momento de la valoración —porque está en casa del paciente, en el correo de hace tres meses o en un CD que nadie sabe dónde está—, puede iniciar un tratamiento sin conocer restricciones importantes, como una fractura por estrés no consolidada o una hernia discal con compromiso radicular severo.
Falta de seguimiento longitudinal: comparar la imagen del inicio del tratamiento con una nueva resonancia meses después es una herramienta diagnóstica y comunicativa muy valiosa. Sin un archivo organizado, esta comparación es prácticamente imposible de manera sistemática.
Duplicidad de pruebas: cuando el paciente no recuerda si ya aportó la radiografía y el fisioterapeuta no puede verificarlo rápidamente, el paciente puede ser derivado innecesariamente a repetir una prueba. Esto supone un coste innecesario para el sistema sanitario y para el propio paciente.
Riesgos legales
- Brecha de seguridad por correo electrónico: enviar o recibir imágenes diagnósticas por correo electrónico no cifrado (lo más habitual) constituye una potencial brecha de seguridad notificable a la AEPD en un plazo de 72 horas desde su detección.
- Pérdida de documentación clínica: en caso de reclamación o procedimiento judicial, la incapacidad de aportar la historia clínica completa —incluyendo las imágenes— puede interpretarse en contra de la clínica.
- Incumplimiento del derecho de acceso: el paciente tiene derecho a obtener copia de toda su historia clínica, incluyendo imágenes, en un plazo de 30 días. Si no puedes localizarlas, estás incumpliendo la Ley 41/2002.
Riesgos operativos y reputacionales
Una imagen diagnóstica extraviada, una resonancia enviada al paciente equivocado o el acceso no autorizado de personal de recepción a imágenes sensibles puede arruinar la confianza que los pacientes depositan en tu clínica. En la era de las reseñas de Google, una mala experiencia con la privacidad de los datos se convierte fácilmente en una reseña pública de 1 estrella.
Los riesgos operativos también incluyen el tiempo perdido: según datos propios de OneClinic recabados entre clínicas usuarias, el tiempo medio que dedica un fisioterapeuta a buscar o solicitar imágenes diagnósticas antes de digitalizar su archivo es de 23 minutos por paciente en la primera visita. Multiplicado por el volumen de primeras visitas al mes, hablamos de horas de trabajo clínico perdido.
Cómo digitalizar y organizar tu archivo radiológico paso a paso
La digitalización del archivo radiológico de una clínica de fisioterapia es un proyecto que, bien planificado, puede completarse en pocas semanas sin interrumpir la actividad asistencial. A continuación te presentamos una hoja de ruta práctica.
Fase 1: Auditoría del archivo existente
Antes de digitalizar nada, necesitas saber qué tienes. Dedica un tiempo a inventariar los soportes físicos existentes (CDs, films radiográficos, copias en papel) y los digitales dispersos (carpetas locales, correos, unidades de red). Clasifica por paciente activo, paciente inactivo en los últimos 5 años y expedientes ya fuera del período legal de conservación.
Los expedientes fuera del período legal deben destruirse de forma segura (destrucción certificada de datos, no simplemente papelera), y los que siguen en vigor deben digitalizarse con prioridad para los pacientes activos.
Fase 2: Definir el flujo de entrada de nuevas imágenes
El mayor beneficio a largo plazo viene de establecer un protocolo claro para cada nueva imagen que entre en la clínica. Define:
- ¿Quién es responsable de digitalizar? (recepción, el propio fisioterapeuta, o el paciente en un portal propio).
- ¿En qué momento se digitaliza? (antes de la primera sesión, durante la valoración inicial).
- ¿En qué plataforma se almacena? (vinculada a la historia clínica, no en una carpeta genérica).
- ¿Qué metadatos se etiquetan? (tipo de imagen, fecha, parte del cuerpo, solicitante).
Fase 3: Elección del sistema de almacenamiento adecuado
Para clínicas de fisioterapia ambulatoria, el espectro de opciones va desde lo más básico hasta lo más avanzado:
- Integración en software de gestión clínica: la opción más recomendable para clínicas de hasta 10 profesionales. Permite adjuntar imágenes directamente en la ficha del paciente, con control de acceso y cifrado gestionado por el proveedor.
- PACS simplificado: para clínicas que generan sus propias imágenes DICOM (ecografía), existen soluciones PACS cloud de bajo coste pensadas para centros pequeños.
- Almacenamiento cloud con AET firmado: si por cualquier razón usas un proveedor de almacenamiento cloud genérico, asegúrate de que has firmado el Acuerdo de Encargado del Tratamiento y que el servidor está en la UE.
Fase 4: Formación del equipo
El sistema más robusto técnicamente falla si el equipo no lo usa correctamente. Dedica al menos una sesión de formación a explicar por qué este protocolo es importante (no solo cómo funciona técnicamente). Los profesionales que entienden el "por qué" cumplen los protocolos con mucha mayor consistencia.
Fase 5: Revisión periódica y depuración del archivo
Establece una revisión semestral o anual del archivo para eliminar de forma segura las imágenes de expedientes fuera del período legal de conservación. Un archivo radiológico que crece sin control se convierte pronto en un problema de almacenamiento, rendimiento y cumplimiento. La depuración periódica forma parte del principio de minimización de datos del RGPD.
OneClinic: gestión documental e imágenes diagnósticas integradas en tu clínica
OneClinic ha sido diseñado específicamente para las necesidades de las clínicas de fisioterapia en España, y la gestión documental —incluyendo imágenes diagnósticas— es una parte central de su propuesta de valor. En lugar de obligarte a gestionar múltiples sistemas (un software de agenda, una carpeta compartida para imágenes, un gestor de PDF para informes), OneClinic centraliza todo en una única plataforma segura y conforme con el RGPD.
¿Qué ofrece OneClinic para la gestión de imágenes y documentación diagnóstica?
- 📁 Adjunto de imágenes y documentos directamente en la historia clínica digital del paciente — cualquier formato (PDF, JPG, PNG, DICOM, MP4) puede vincularse al expediente del paciente con un solo clic desde cualquier dispositivo.
- 🔒 Almacenamiento cifrado en servidores europeos conformes con el RGPD — sin copias en local, sin riesgo de pérdida por fallo de hardware, con copias de seguridad automáticas diarias.
- 👥 Control de acceso por rol — el personal de recepción puede ver si existe documentación adjunta, pero solo los fisioterapeutas asignados al paciente acceden al contenido clínico sensible.
- 📋 Historia clínica específica para fisioterapia — plantillas por patología que incluyen campos específicos para registrar qué imágenes diagnósticas se han revisado y sus hallazgos relevantes para el plan de tratamiento.
- 🔍 Búsqueda y filtrado avanzado — localiza en segundos todos los documentos de un paciente o filtra por tipo de prueba, fecha o terapeuta responsable.
- 📱 Acceso desde cualquier dispositivo — el fisioterapeuta puede revisar la resonancia del paciente desde la tablet en sala de tratamiento, sin necesidad de ir al ordenador de recepción.
- ✅ Acuerdo de Encargado del Tratamiento incluido — OneClinic firma el AET con todas las clínicas usuarias, garantizando el cumplimiento de sus obligaciones bajo el RGPD sin trámites adicionales.
- 📊 Trazabilidad completa — registro automático de quién accedió a qué documento y cuándo, disponible para auditorías de protección de datos.
Además, gracias a la integración con los planes de tratamiento de fisioterapia, las imágenes diagnósticas no son solo archivos adjuntos aislados: pueden vincularse a objetivos de tratamiento concretos, permitiendo que el fisioterapeuta muestre al paciente de forma visual su evolución comparando imágenes del inicio y el final del tratamiento.
OneClinic está disponible desde 49€/mes sin permanencia, con prueba gratuita de 14 días y soporte en español. Empieza tu prueba gratuita ahora y comprueba en una semana la diferencia que supone tener toda la documentación diagnóstica de tus pacientes organizada, segura y a un clic de distancia.
Buenas prácticas y recomendaciones finales para tu archivo radiológico
Para cerrar esta guía, recogemos las buenas prácticas más importantes que deberías implementar en tu clínica independientemente del tamaño o el software que uses. Estas recomendaciones están alineadas con las directrices de la AEPD y la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), y pueden aplicarse de forma progresiva sin necesidad de una inversión inicial elevada.
1. Política de "imagen en el sistema antes de la sesión"
Ya lo mencionamos en la fase de digitalización, pero merece ser destacado como buena práctica operativa: cualquier imagen diagnóstica que el paciente aporte debe registrarse en el sistema antes de que comience su primera sesión. Este hábito elimina el riesgo de imágenes extraviadas y garantiza que el fisioterapeuta trabaja siempre con información completa.
2. No uses WhatsApp ni correo no cifrado para recibir imágenes
Es el canal más habitual y el más problemático desde el punto de vista legal. Si el paciente quiere enviarte su resonancia por WhatsApp, explícale que, por protección de sus datos, preferís que la traiga en soporte físico o que la cargue directamente a través del portal de pacientes de vuestra plataforma. Si necesitas mejorar la gestión de las comunicaciones por WhatsApp en tu clínica, este artículo puede ayudarte a establecer límites claros entre lo personal y lo clínico.
3. Protocolo de portabilidad ante solicitudes de acceso
Prepara un protocolo claro para responder a las solicitudes de acceso o copia de la historia clínica que incluyan imágenes diagnósticas. El paciente tiene derecho a recibirlas en un formato legible (PDF, JPG) en un plazo máximo de 30 días. Si tu sistema lo permite, automatiza este proceso para que sea una descarga directa desde el portal de pacientes.
4. Revisión anual del inventario de imágenes
Una vez al año, realiza una revisión de los expedientes cuyo período legal de conservación haya vencido y procede a la destrucción segura de los soportes físicos y la eliminación certificada de los digitales. Documenta este proceso en tu Registro de Actividades de Tratamiento.
5. Vincula las imágenes a los objetivos clínicos del paciente
El mayor valor clínico de tener imágenes en el sistema no es solo el cumplimiento legal: es poder usarlas activamente en la terapia. Muestra al paciente su resonancia en la primera visita para explicar el diagnóstico. Compara fotografías posturales en las revisiones de seguimiento. Este uso activo de la documentación diagnóstica mejora la experiencia del paciente en tu clínica y refuerza la adherencia al tratamiento de forma significativa.
6. Forma a todo el equipo, no solo a los clínicos
El personal de recepción y administración suele ser el primer punto de contacto con las imágenes diagnósticas (el paciente las trae en su primera visita). Asegúrate de que saben exactamente qué hacer: dónde subirlas, con qué nombre de archivo, bajo qué expediente. Un error en este primer eslabón de la cadena invalida todos los demás protocolos.
¿Tu clínica todavía gestiona las imágenes diagnósticas de forma manual o en carpetas locales? Es el momento de dar el salto. Con OneClinic, toda la documentación diagnóstica de tus pacientes queda centralizada, segura y accesible desde cualquier lugar. Sin complicaciones, sin infraestructura adicional y con soporte en español.
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¿Estoy obligado a conservar las radiografías que el paciente me trae a la clínica de fisioterapia?
Sí, desde el momento en que incorporas una imagen diagnóstica al proceso asistencial de un paciente, esa imagen pasa a formar parte de su historia clínica y debes custodiarla. La Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente establece que la historia clínica debe conservarse como mínimo 5 años desde la fecha del alta del proceso asistencial, aunque varias comunidades autónomas amplían este plazo. No basta con devolver la imagen al paciente: debes asegurarte de haber registrado su contenido (o de haber conservado una copia) durante el período legalmente establecido en tu comunidad.
¿Puedo recibir resonancias o radiografías de mis pacientes por WhatsApp?
Desde el punto de vista técnico es posible, pero desde el punto de vista legal es arriesgado. WhatsApp almacena los mensajes y archivos en servidores de Meta (EE.UU.), lo que puede incumplir los principios de limitación de la transferencia internacional de datos del RGPD. Además, carecerás de un Acuerdo de Encargado del Tratamiento válido con Meta para el tratamiento de datos de salud de categoría especial. La recomendación es establecer canales seguros y cifrados para la recepción de imágenes, como un portal de pacientes integrado en tu software de gestión clínica.
¿Necesita mi clínica de fisioterapia un sistema PACS para gestionar imágenes diagnósticas?
En la gran mayoría de los casos, no. Los sistemas PACS (Picture Archiving and Communication System) están pensados para centros que generan grandes volúmenes de imágenes propias en formato DICOM (hospitales, centros de radiología). Para una clínica de fisioterapia ambulatoria, que principalmente recibe imágenes externas en PDF o JPG, basta con un software de gestión clínica que permita adjuntar documentos a la historia clínica con cifrado y control de acceso. Solo si tu clínica realiza ecografías propias de forma intensiva podría ser interesante un mini-PACS cloud de bajo coste, pero incluso entonces, muchos softwares de gestión clínica ya integran esta funcionalidad.
¿Qué debo hacer si pierdo o no encuentro las imágenes diagnósticas de un paciente?
Si no puedes localizar la documentación diagnóstica de un paciente, debes actuar con rapidez en dos frentes. Primero, informar al paciente de la situación y pedirle que aporte de nuevo el material si lo conserva. Segundo, analizar si la pérdida constituye una 'brecha de seguridad' en términos del RGPD (artículo 33): si los datos estaban almacenados sin las medidas adecuadas y existe riesgo para los derechos del paciente, podrías estar obligado a notificarlo a la AEPD en 72 horas. Para evitar esta situación, implementa copias de seguridad automáticas y utiliza un sistema de almacenamiento en la nube con replicación de datos.
¿Las fotografías clínicas que hago en la clínica (postura, cicatrices, evolución) tienen el mismo régimen legal que las radiografías?
Sí. Las fotografías clínicas son datos biométricos y datos de salud de categoría especial según el RGPD. Requieren el consentimiento explícito del paciente (no basta con el consentimiento genérico al tratamiento; debe ser específico para la captación y uso de imágenes), deben almacenarse con las mismas medidas de seguridad que cualquier otra imagen diagnóstica, y solo pueden utilizarse para los fines para los que el paciente dio su consentimiento. Asegúrate de incluir este aspecto en tu cláusula de consentimiento informado y en tu política de privacidad.
¿Durante cuánto tiempo debo conservar las imágenes diagnósticas en España?
El plazo mínimo general establecido por la Ley 41/2002 es de 5 años desde la fecha del alta del proceso asistencial al que se refieren las imágenes. Sin embargo, existen importantes variaciones autonómicas: Cataluña establece 10 años para la documentación clínica; el País Vasco, 7 años; Galicia, 15 años para determinados documentos. Además, en casos de menores, el plazo no comienza a contar hasta que el paciente cumple la mayoría de edad. Te recomendamos consultar la normativa específica de tu comunidad autónoma y reflejarlo en tu Registro de Actividades de Tratamiento.
¿Cómo puedo digitalizar el archivo físico antiguo (CDs, films) de mi clínica sin perder semanas de trabajo?
La clave es priorizar: no necesitas digitalizar todo el archivo de golpe. Empieza por los pacientes activos (aquellos que han tenido al menos una sesión en los últimos 12 meses) y digitaliza sus imágenes a medida que acuden a consulta, aprovechando el momento de la recepción. Para el archivo histórico de pacientes inactivos, plantéate hacerlo en bloques mensuales fuera del horario de mayor actividad. Un escáner de documentos de buena calidad y un lector de CDs conectado al ordenador son suficientes para la mayoría de los casos. Las imágenes en film radiográfico antiguo pueden fotografiarse con retroiluminación si no dispones de un digitalizador específico, aunque la calidad será menor.
La gestión de imágenes diagnósticas y el archivo radiológico es uno de los puntos ciegos más frecuentes en las clínicas de fisioterapia españolas. No por falta de voluntad, sino porque durante años no existían herramientas accesibles que hicieran fácil hacer las cosas bien. Hoy, en 2026, eso ha cambiado.
Digitalizar y organizar correctamente las radiografías, resonancias, ecografías e informes médicos de tus pacientes no es un capricho tecnológico: es una obligación legal, una ventaja clínica y una inversión en la reputación de tu clínica. Los fisioterapeutas que trabajan con la información diagnóstica completa a su alcance toman mejores decisiones clínicas, comunican mejor con sus pacientes y construyen tratamientos más eficaces.
Si estás listo para transformar el archivo documental de tu clínica, el primer paso es el más sencillo: prueba OneClinic durante 14 días sin compromiso y comprueba cómo toda la documentación diagnóstica de tus pacientes puede estar centralizada, segura y accesible en cuestión de horas. Empieza tu prueba gratuita aquí.
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