⚡ Resumen rápido
- Hasta el 38% de los pacientes en España interrumpen un tratamiento de fisioterapia por motivos económicos, no clínicos.
- Ofrecer pagos aplazados puede aumentar tu ticket medio entre un 25% y un 40% sin necesidad de captar nuevos pacientes.
- Existen modelos de financiación propia y externa, cada uno con ventajas, riesgos y requisitos legales distintos en España.
- Con la herramienta de gestión adecuada puedes automatizar los cobros fraccionados y eliminar prácticamente el riesgo de impago.
Por qué la financiación puede cambiar tu clínica
Imagina este escenario: un paciente llega a tu clínica con una tendinopatía crónica de hombro. La valoración es impecable, el plan de tratamiento está bien diseñado — 16 sesiones distribuidas en dos meses — y el pronóstico es bueno. Sin embargo, cuando le presentas el presupuesto total, la conversación cambia. "Me lo tengo que pensar." Y no vuelve.
No es un caso aislado. Según estimaciones del sector sanitario privado en España, entre el 35% y el 40% de los pacientes que reciben un presupuesto de tratamiento prolongado deciden no continuar o abandonan a mitad del proceso por razones económicas, no clínicas. El problema no es la calidad de tu servicio — es la fricción en el momento del pago.
Aquí es donde entra la financiación. Fraccionar el coste de un tratamiento no significa rebajarlo ni devaluar tu trabajo: significa adaptar la forma de pago a la realidad económica del paciente sin renunciar a tus tarifas ni a tu rentabilidad.
Impacto real en los números de tu clínica
Los datos del sector son contundentes. Clínicas que han implementado algún modelo de pago aplazado o financiación reportan, de media:
- +27% en el ticket medio por episodio de tratamiento, porque los pacientes aceptan planes más completos al no tener que desembolsar todo de entrada.
- Reducción del abandono terapéutico en un 40%, lo que se traduce en mejores resultados clínicos y mayor satisfacción del paciente.
- +18% en la tasa de recomendación activa, ya que los pacientes que completan su tratamiento son los más propensos a referir a familiares y amigos.
- Mayor fidelización: un paciente que paga en cuotas mensuales tiene un vínculo económico y emocional más duradero con tu clínica.
La conexión entre la gestión financiera y la salud global de tu negocio es directa. Si ya has leído nuestra guía sobre cómo mejorar la rentabilidad de tu clínica de fisioterapia, sabrás que el ticket medio y la tasa de retención son dos de los palancas más potentes que tienes para crecer sin aumentar el número de pacientes. La financiación actúa sobre ambas a la vez.
El pago aplazado también tiene un efecto psicológico positivo: cuando el paciente se compromete financieramente con un plan completo, su adherencia al tratamiento mejora. No falta a las sesiones porque "ya ha pagado" — o porque sabe que tiene un cargo mensual vinculado a ese tratamiento. Esto es especialmente relevante en tratamientos de larga duración como los de dolor crónico, rehabilitación post-quirúrgica o fisioterapia geriátrica.
Modelos de pago aplazado para fisioterapia
No existe un único modelo de financiación válido para todas las clínicas. La elección depende del volumen de pacientes, del ticket medio, de los recursos administrativos disponibles y del perfil de riesgo que estés dispuesto a asumir. A continuación te explicamos los modelos más habituales en el contexto de las clínicas de fisioterapia privadas en España.
1. Pago aplazado propio (financiación interna)
Es el modelo más sencillo: la propia clínica fracciona el pago del tratamiento en cuotas periódicas — semanales, quincenales o mensuales — sin intervención de terceros. Tú gestionas los cobros directamente, normalmente mediante domiciliación bancaria (SEPA) o cargo recurrente en tarjeta.
Ventajas: sin comisiones para terceros, total control sobre las condiciones, refuerza la relación directa con el paciente.
Inconvenientes: el riesgo de impago lo asumes tú, y necesitas un sistema de gestión de cobros recurrentes para no perder el control. Es fundamental tener un protocolo claro para la gestión de impagos, algo que detallamos más adelante en este artículo.
2. Financiación a través de entidades externas
Empresas como Aplazame, Sequra, Cofidis Salud o Cetelem ofrecen soluciones de financiación para el sector sanitario privado. El paciente firma un contrato de crédito al consumo, la entidad te paga a ti el importe total (menos una comisión del 2%-6%) y el paciente paga las cuotas directamente a la financiera.
Ventajas: cobras el 100% del tratamiento desde el primer día, sin riesgo de impago para la clínica.
Inconvenientes: comisiones que reducen tu margen, burocracia en la implementación, y algunos pacientes son reacios a firmar un contrato de crédito formal.
3. Bonos y paquetes con pago fraccionado
Una variante muy extendida en fisioterapia es la venta de bonos de sesiones o paquetes de tratamiento con pago parcial en el momento de la contratación (por ejemplo, 30% al inicio y el resto dividido en dos pagos). No es financiación en sentido estricto, pero tiene un efecto similar en la adherencia y el ticket medio. Si quieres profundizar en esta estrategia, consulta nuestra guía sobre bonos y paquetes de sesiones en clínicas de fisioterapia.
4. Suscripción mensual o membresía
Un modelo emergente en clínicas más avanzadas: el paciente paga una cuota mensual fija que incluye un número determinado de sesiones, acceso a terapias grupales o servicios de seguimiento. Ideal para pacientes crónicos o de mantenimiento. Este modelo genera ingresos predecibles y fortalece la fidelización a largo plazo.
"Introducimos el pago fraccionado propio hace dos años y cambió completamente nuestra dinámica. Los pacientes con dolor crónico ya no abandonan a las 6 sesiones porque 'es mucho dinero'. Ahora completamos los planes de 20 sesiones con una regularidad que antes era impensable. Nuestro ingreso mensual se estabilizó y dejamos de sufrir los picos y valles de tesorería." — Marta Iglesias, directora de Fisio Atlántico, A Coruña
Comparativa de modelos
Antes de elegir, valora estos factores para tu clínica:
- Volumen de pacientes: con menos de 80 pacientes activos, la financiación interna suele ser suficiente y más ágil.
- Ticket medio: si tus tratamientos superan los 400€, la financiación externa empieza a tener sentido para eliminar el riesgo.
- Capacidad administrativa: los cobros recurrentes requieren seguimiento; sin un software adecuado se vuelven un caos.
- Perfil del paciente: para pacientes crónicos, la suscripción mensual puede ser la opción más natural y fidelizadora.
Marco legal en España: qué debes saber antes de empezar
Antes de ofrecer financiación en tu clínica, es imprescindible que conozcas el marco legal que regula estas prácticas en España. Ignorarlo puede exponerte a sanciones importantes o a conflictos con tus pacientes.
¿Cuándo se considera "crédito al consumo"?
La Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo es la norma de referencia. Si ofreces financiación con aplazamiento superior a 3 meses y el importe supera los 200€, es posible que estés realizando una actividad regulada que requiere de la intermediación de una entidad financiera autorizada por el Banco de España. Esto es especialmente relevante si piensas ofrecer financiación propia con intereses.
Importante: si ofreces pagos aplazados sin intereses y en un número limitado de cuotas (por ejemplo, 3 pagos en 3 meses), la normativa es más laxa y generalmente no requiere autorización especial. Pero si introduces cualquier tipo de recargo, comisión o interés, la regulación cambia significativamente.
Domiciliación bancaria SEPA
Para gestionar cobros recurrentes propios, el sistema más utilizado y seguro en España es la domiciliación bancaria mediante mandato SEPA. El paciente firma un mandato que autoriza a tu clínica a cargar cuotas periódicas en su cuenta bancaria. Este documento tiene valor legal y te protege ante posibles reclamaciones. Guarda siempre una copia firmada (física o digital) del mandato.
Protección de datos (RGPD)
Los datos bancarios de tus pacientes son datos especialmente sensibles. Asegúrate de que tu política de privacidad contempla el tratamiento de datos de pago y de que tienes un contrato de encargado de tratamiento con cualquier pasarela de pago o entidad financiera externa que intervenga. Si necesitas revisar cómo cumplir con el RGPD en tu clínica, te recomendamos leer nuestra guía sobre RGPD en clínicas de fisioterapia.
Documento de condiciones de financiación
Sea cual sea el modelo que elijas, siempre debes entregar al paciente un documento escrito con las condiciones del aplazamiento antes de que firme cualquier compromiso. Este documento debe incluir:
- Importe total del tratamiento.
- Número, importe y fechas de cada cuota.
- Coste total (si aplica algún cargo adicional).
- Política de cancelación y devoluciones.
- Consecuencias del impago (intereses de demora, si aplican).
Este documento protege tanto al paciente como a tu clínica ante cualquier disputa posterior. Muchos programas de gestión clínica permiten generar este tipo de documentos de forma automática y firmarlos digitalmente, lo que agiliza enormemente el proceso. Para más información sobre firmas electrónicas en clínicas, consulta nuestro artículo sobre firma electrónica y consentimiento digital en fisioterapia.
Cómo implementar el pago aplazado paso a paso
La teoría está clara, pero el éxito depende de la ejecución. Muchas clínicas que intentan implementar la financiación fracasan no por falta de demanda, sino por falta de proceso. Aquí te dejamos una hoja de ruta práctica.
Paso 1: Define qué tratamientos son elegibles
No todos los tratamientos necesitan financiación. Establece un umbral mínimo a partir del cual ofrecer el aplazamiento — habitualmente entre 200€ y 300€ — y define qué modalidades aplican. Los candidatos más habituales son:
- Planes de rehabilitación post-quirúrgica (10-20 sesiones).
- Tratamientos de dolor crónico de larga duración.
- Programas de fisioterapia deportiva de temporada.
- Tratamientos combinados (fisioterapia + pilates clínico, por ejemplo).
Paso 2: Diseña las opciones de pago
Ofrecer demasiadas opciones genera parálisis en el paciente. Lo óptimo es presentar dos o tres opciones claras y sencillas. Por ejemplo:
- Pago único: importe total con un pequeño descuento (ej: 5%) por pago anticipado.
- 2 pagos: 50% al inicio, 50% a mitad del tratamiento.
- Cuotas mensuales: el importe dividido en 2-4 meses sin recargo adicional.
La opción de pago único con descuento incentiva el cobro inmediato. Las opciones de aplazamiento incrementan la conversión de presupuestos. Ambas conviven perfectamente.
Paso 3: Crea los documentos y procesos
Necesitarás, como mínimo:
- Plantilla de condiciones de financiación (revísala con tu asesor legal).
- Formulario de mandato SEPA (si optas por domiciliación).
- Protocolo interno para el equipo: quién presenta la financiación, cuándo y cómo.
- Protocolo de seguimiento de cobros: alertas para cuotas próximas y vencidas.
Paso 4: Forma a tu equipo
El momento de presentar la financiación es delicado. Tu equipo — especialmente quienes hacen las valoraciones iniciales o las primeras visitas — debe saber cómo introducir la conversación de forma natural, sin presión y con seguridad. Role-playing interno y guiones de conversación son herramientas muy útiles.
Paso 5: Implementa el seguimiento automatizado
El mayor riesgo de la financiación propia es perder el control de los cobros. Un paciente que tiene 4 cuotas pendientes y ningún sistema de alerta puede irse al cabo de 2 meses sin que nadie lo haya detectado. La automatización es imprescindible: recordatorios automáticos de cobro, alertas de cuotas vencidas y panel de seguimiento en tiempo real marcan la diferencia entre un modelo sostenible y un caos administrativo.
"Al principio lo gestionábamos en una hoja de Excel y fue un desastre. En el primer trimestre tuvimos cuatro impagos que no detectamos hasta semanas después. Desde que usamos un software que automatiza los recordatorios y los cargos, no hemos tenido ningún problema. La clave es el seguimiento automático." — Jordi Puig, fisioterapeuta y director de Clínica Puig Fisio, Sabadell
Gestión del riesgo e impagos en la financiación propia
El mayor freno que tienen los fisioterapeutas para ofrecer pagos aplazados es el miedo al impago. Es un temor legítimo, pero con los mecanismos adecuados el riesgo es perfectamente controlable. Aquí te explicamos cómo minimizarlo sin convertirte en un cobrador de deudas ni dañar la relación con tus pacientes.
Medidas preventivas antes del impago
La mejor gestión del impago es la que lo evita. Estas medidas reducen significativamente el riesgo:
- Solicitar siempre un primer pago: exige al menos el 30%-50% del importe total en el momento de iniciar el tratamiento. Esto filtra a los pacientes sin intención real de pagar y reduce tu exposición máxima.
- Usar domiciliación bancaria en lugar de transferencias manuales: los cargos automáticos eliminan el olvido y la procrastinación, que son las causas más frecuentes de impago involuntario.
- Recordatorios automáticos previos al cargo: un SMS o email recordando al paciente que en 48 horas se realizará el cobro reduce los rechazos bancarios por saldo insuficiente.
- Verificación de datos bancarios desde el inicio: comprueba que el IBAN es correcto antes de comenzar el tratamiento, no cuando llegue el primer fallo de cobro.
Protocolo ante un impago
Si un cobro es rechazado, actúa rápido pero con calma. Un protocolo claro evita situaciones incómodas y protege la relación con el paciente:
- Día 1: notificación automática al paciente (email/SMS) informando del fallo de cobro y solicitando que contacte con la clínica.
- Día 3: llamada amable del equipo administrativo. En la mayoría de los casos el problema es un error bancario, falta de saldo puntual o cambio de cuenta. Se resuelve en minutos.
- Día 7: si no hay respuesta, pausa del tratamiento hasta regularizar la situación. Comunicación clara y sin confrontación.
- Día 15: última comunicación formal con recordatorio de las condiciones acordadas y plazo para regularizar.
- A partir de día 30: valorar, si el importe es significativo, la vía de reclamación formal (burofax, mediación o, en último caso, reclamación judicial). Para deudas menores, valorar si el coste administrativo compensa.
Para profundizar en los protocolos de gestión de impagos, puedes consultar nuestro artículo completo sobre gestión de impagos en clínicas de fisioterapia.
Cuándo derivar a una entidad financiera externa
Si el importe del tratamiento es alto (por encima de 800-1.000€) y el perfil económico del paciente genera incertidumbre, puede ser más prudente derivar la financiación a una entidad externa. Pagarás una comisión, pero eliminarás completamente el riesgo de impago. Para tratamientos de bajo y medio importe, la financiación interna bien gestionada es más rentable.
OneClinic: la plataforma que convierte la financiación en un proceso automático y sin riesgo
Gestionar pagos aplazados de forma manual — con hojas de cálculo, recordatorios en el móvil y transferencias que hay que verificar una a una — es un error que tarde o temprano sale caro. OneClinic integra todas las herramientas que necesitas para ofrecer financiación y cobros fraccionados de forma profesional, automatizada y completamente controlada.
🚀 Lo que OneClinic hace por ti en la gestión de pagos aplazados
- 💳 Planes de pago configurables por tratamiento: crea plantillas de financiación (2 pagos, 3 cuotas, suscripción mensual) y asígnalas a cada paciente en segundos desde la historia clínica.
- 🔔 Recordatorios automáticos de cobro: el sistema envía automáticamente avisos por WhatsApp, email o SMS al paciente antes y después de cada fecha de cobro, sin intervención del equipo.
- 📊 Panel de cobros en tiempo real: visualiza en un único panel qué cuotas están cobradas, cuáles están pendientes y cuáles han fallado, con filtros por terapeuta, tratamiento o período.
- 📄 Documentos de condiciones generados automáticamente: al crear un plan de pago, OneClinic genera el documento de condiciones con todos los datos del paciente y el tratamiento, listo para firma digital desde el móvil.
- 🏦 Integración con pasarelas de pago seguras: gestiona cobros recurrentes mediante tarjeta o domiciliación bancaria con total seguridad y trazabilidad, cumpliendo con la normativa PSD2.
- 📦 Gestión integrada de bonos y paquetes: combina la venta de bonos de sesiones con pagos aplazados, controlando en todo momento el saldo de sesiones disponibles por paciente.
- 🤖 Asistente IA multicanal 24/7: si un paciente pregunta por WhatsApp sobre su próximo cargo, el asistente le responde al instante con la información de su plan de pagos sin necesidad de llamar a recepción.
- 🔒 100% RGPD: los datos de pago se gestionan con los más altos estándares de seguridad, con servidores en Europa y cumplimiento total de la normativa española de protección de datos.
El resultado es una clínica que puede ofrecer financiación con la misma facilidad con la que ofrece una cita — sin papeleos extra, sin riesgo de perder el control y sin dedicar tiempo del equipo a perseguir cobros. Prueba OneClinic gratis durante 14 días y configura tu primer plan de pagos aplazados en menos de 10 minutos. Empieza tu prueba gratuita aquí →
Errores frecuentes al implementar pagos aplazados (y cómo evitarlos)
Muchas clínicas que intentan introducir la financiación cometen los mismos errores que convierten una gran oportunidad en un problema. Identificarlos de antemano te ahorrará tiempo, dinero y dolores de cabeza.
Error 1: No tener un proceso documentado
Ofrecer pagos aplazados "de palabra" o con acuerdos informales es una fuente de conflictos. Sin un documento firmado por ambas partes, en caso de impago no tienes ningún respaldo legal. Siempre, sin excepción, formaliza el acuerdo por escrito.
Error 2: No limitar el número de cuotas según el tratamiento
Si el tratamiento dura 2 meses, no tiene sentido ofrecer financiación a 6 meses. El plan de pagos debe estar alineado con la duración del tratamiento para evitar situaciones donde el paciente termine las sesiones sin haber completado los pagos. Una regla sencilla: el último pago debe realizarse antes o coincidiendo con la última sesión.
Error 3: Presentar la financiación de forma reactiva
Muchos profesionales solo sacan el tema de la financiación cuando el paciente muestra resistencia al precio. Esto lo convierte en una negociación incómoda. En cambio, preséntala siempre como parte estándar del presupuesto desde el primer momento: "Estos son nuestros tratamientos y estas son las formas de pago disponibles." Normalizar la conversación elimina la fricción.
Error 4: No hacer seguimiento de los cobros
Sin un sistema de alertas, es fácil que pasen semanas antes de detectar un impago. Para cuando lo identificas, la deuda puede ser considerable y el paciente ha podido haber completado el tratamiento. El seguimiento automatizado y en tiempo real no es un lujo — es una necesidad operativa.
Error 5: Aplicar la financiación sin calcular el impacto en la tesorería
Si ofreces muchos tratamientos con pago aplazado, parte de tus ingresos se distribuirán en el tiempo. Esto puede crear tensiones de tesorería si no lo planificas bien. Lleva siempre un registro de los ingresos comprometidos futuros (deuda de pacientes contigo) y alinéalo con tu previsión de gastos. Para entender mejor cómo gestionar el flujo de caja en tu clínica, te recomendamos revisar nuestra guía sobre previsión de tesorería en clínicas de fisioterapia.
Error 6: No adaptar la política a diferentes perfiles de pacientes
Un paciente nuevo con historial desconocido no debe tener las mismas condiciones de financiación que un paciente fiel de 3 años. Segmenta tus condiciones de forma inteligente: exige un mayor pago inicial a nuevos pacientes y ofrece más flexibilidad a los de larga trayectoria. Esto reduce el riesgo sin penalizar a quienes ya han demostrado ser de confianza.
Error 7: Ignorar el impacto en la percepción de marca
La forma en que presentas la financiación comunica mucho sobre tu clínica. Hazlo con materiales profesionales, un proceso ágil y documentación clara. Una presentación cuidada refuerza la percepción de calidad de tu clínica; una presentación improvisada puede generar desconfianza justo en el momento más delicado de la relación con el paciente.
Preguntas frecuentes
¿Necesito una licencia especial para ofrecer pagos aplazados en mi clínica de fisioterapia?
Depende del modelo que elijas. Si ofreces aplazamientos sin intereses y en un número limitado de cuotas (generalmente hasta 3 meses), la Ley 16/2011 de crédito al consumo no te aplica directamente y no necesitas autorización especial. Sin embargo, si introduces cualquier recargo, comisión o tipo de interés, o si el aplazamiento supera ciertos umbrales, es posible que necesites trabajar a través de una entidad financiera autorizada por el Banco de España. Consulta siempre con un asesor legal antes de implementar cualquier modelo de financiación.
¿Qué porcentaje inicial debo exigir al paciente antes de aplazar el resto?
La práctica más habitual en clínicas de fisioterapia en España es exigir entre el 30% y el 50% del importe total en el momento de iniciar el tratamiento. Este pago inicial cumple dos funciones: filtra a los pacientes sin intención real de pagar y reduce tu exposición máxima en caso de impago. Para tratamientos de muy alta duración o importe, algunos especialistas recomiendan subir este umbral al 50%. En cualquier caso, nunca comiences un tratamiento sin haber recibido al menos un primer pago.
¿Es mejor la financiación propia o a través de una entidad externa?
Depende del perfil de tu clínica. La financiación propia es más rentable (sin comisiones) y más ágil para el paciente, pero asumes el riesgo de impago. Es ideal para clínicas con pacientes de confianza y tratamientos de importe medio (200-600€). La financiación externa (Aplazame, Sequra, Cofidis Salud, etc.) elimina el riesgo de impago porque la entidad te paga el 100% del importe, pero cobra una comisión del 2%-6% y el proceso es algo más burocrático. Para tratamientos de alto importe o con pacientes nuevos sin historial, la financiación externa suele ser la opción más segura.
¿Cómo gestiono los cobros fraccionados sin que me suponga mucho trabajo administrativo?
La clave es la automatización. Usa un software de gestión clínica que permita configurar planes de pago recurrentes, generar recordatorios automáticos y alertarte cuando un cobro falla. Gestionar los pagos aplazados con hojas de cálculo o manualmente es un error que tarde o temprano genera problemas. Plataformas como OneClinic integran la gestión de cobros directamente en la historia clínica del paciente, lo que elimina prácticamente el trabajo administrativo asociado.
¿Qué pasa si un paciente deja de pagar a mitad del tratamiento?
Lo más importante es actuar rápido y con un protocolo claro. El 80% de los impagos se resuelven en los primeros 3-7 días con una simple notificación y una llamada amable — generalmente son problemas puntuales de saldo o errores bancarios. Si el impago persiste, debes pausar el tratamiento hasta regularizar la situación y, si es necesario, recurrir a las vías de reclamación formales (burofax, mediación). El documento de condiciones firmado al inicio es tu principal respaldo legal. Para más detalles sobre este protocolo, consulta nuestra guía sobre gestión de impagos en clínicas de fisioterapia.
¿Ofrecer pagos aplazados puede afectar negativamente a la percepción de valor de mi clínica?
Al contrario, cuando se hace bien. La clave está en cómo presentas la opción. Si integras la financiación como una opción estándar dentro de tu menú de servicios, con materiales profesionales y un proceso claro, refuerza la percepción de que tu clínica está orientada al paciente y tiene un servicio de alto nivel. Lo que genera una percepción negativa es presentar la financiación solo cuando el paciente muestra resistencia al precio, lo que la convierte en una negociación y puede sugerir que el precio original era inflado. Normalización y profesionalidad son las claves.
¿Puedo combinar bonos de sesiones con pagos aplazados?
Sí, y es una de las combinaciones más efectivas. Puedes vender un bono de, por ejemplo, 12 sesiones con un precio cerrado y ofrecer el pago de ese bono en 2 o 3 cuotas. El paciente obtiene un precio especial por comprometerse con un plan completo, y tú aseguras la continuidad del tratamiento y mejoras la previsibilidad de tus ingresos. Este modelo es especialmente potente para tratamientos de dolor crónico o rehabilitación larga. Para profundizar en la estrategia de bonos, lee nuestro artículo sobre bonos y paquetes de sesiones en clínicas de fisioterapia.
Conclusión: el pago aplazado no es un riesgo — es una estrategia de crecimiento
El miedo a los impagos ha mantenido a muchas clínicas de fisioterapia alejadas de la financiación durante demasiado tiempo. Mientras tanto, sus pacientes abandonaban tratamientos a medias — no por falta de motivación, sino por falta de flexibilidad en el pago.
Implementar un sistema de pagos aplazados bien diseñado, con documentación adecuada, automatización de cobros y un protocolo claro de seguimiento, transforma uno de los principales motivos de abandono terapéutico en una ventaja competitiva. Más pacientes completan sus tratamientos, tu ticket medio crece, tu tesorería se estabiliza y la fidelización mejora de forma natural.
No necesitas convertirte en una entidad financiera. Solo necesitas un proceso claro y las herramientas adecuadas. OneClinic pone todo lo necesario en un único lugar, desde el primer día.
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