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Gestión de Stock y Material Consumible en tu Clínica de Fisioterapia: La Guía Definitiva para 2026

El material consumible puede representar entre el 8 % y el 15 % de los costes operativos de una clínica de fisioterapia, pero muy pocos gestores lo controlan con rigor. Una mala gestión del stock genera roturas de servicio, despilfarro económico y tensiones innecesarias en el equipo. En esta guía aprenderás a implantar un sistema de control de inventario eficiente, reducir gastos sin sacrificar calidad y apoyarte en la tecnología para automatizar la reposición.

OC
Equipo OneClinic
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⚡ Resumen rápido

  • El material consumible supone hasta el 15 % de los costes de una clínica de fisioterapia; controlarlo bien puede ahorrar entre 1.500 € y 4.000 € al año.
  • La mayoría de las roturas de stock y el despilfarro se deben a la falta de un sistema de registro, no a la falta de presupuesto.
  • Clasificar el material por categorías (método ABC) y fijar puntos de pedido mínimo es el primer paso para ganar control real.
  • Las plataformas de gestión clínica como OneClinic permiten vincular el consumo de material con cada sesión, generando datos de reposición automáticos y eliminando el caos del almacén.

Por qué la gestión de stock importa más de lo que crees

Cuando un fisioterapeuta piensa en la rentabilidad de su clínica, lo primero que viene a la mente son los ingresos por sesión, la ocupación de las salas o los bonos vendidos. El material consumible queda relegado a un segundo plano, tratado casi como un gasto invisible que "siempre ha estado ahí". Sin embargo, los datos cuentan una historia diferente.

Según estimaciones del sector sanitario privado en España, una clínica de fisioterapia de tamaño medio —con dos o tres terapeutas y unas 25-30 sesiones diarias— puede gastar entre 6.000 € y 14.000 € anuales en material consumible. Esto incluye desde vendas y esparadrapos hasta electrodos de TENS, sábanas desechables, aceite de masaje, guantes de látex o vinilo, compresas y material de punción seca. Si a eso añadimos el gasto en productos de limpieza y desinfección de superficies clínicas, la cifra sube todavía más.

Lo preocupante no es el gasto en sí, sino la ineficiencia con la que se gestiona. Un estudio de la consultora Deloitte sobre clínicas de salud privada en España reveló que hasta un 20 % del material consumible se desperdicia por caducidad, rotura de cadena de frío o simplemente por sobrecompra impulsiva. Otro 10 % se pierde por uso no registrado, préstamos internos entre salas o falta de control en el almacén.

El impacto de una mala gestión del stock no es solo económico. Cuando falta material en mitad de una sesión, el terapeuta debe interrumpir el tratamiento, buscar alternativas o, en el peor caso, posponer parte del protocolo. Esto afecta directamente a la experiencia del paciente y puede comprometer los resultados clínicos. Si quieres profundizar en cómo la experiencia del paciente influye en la rentabilidad de tu clínica, te recomendamos nuestra guía sobre experiencia del paciente en clínicas de fisioterapia.

Por otro lado, las roturas de stock frecuentes generan pedidos urgentes con precios más altos, lo que dispara el coste unitario de cada artículo. Una venda que en pedido planificado cuesta 0,12 € puede costar 0,22 € si se pide con urgencia a través de un distribuidor local. Multiplicado por miles de unidades al año, el sobrecoste es significativo.

En definitiva, implementar un sistema de control de inventario no es una tarea burocrática ni exclusiva de grandes hospitales: es una palanca directa de rentabilidad que cualquier clínica de fisioterapia puede y debe activar.

Tipos de material en una clínica de fisioterapia

Antes de poder controlar el stock, necesitas saber exactamente qué tienes. El material de una clínica de fisioterapia es heterogéneo y conviene clasificarlo bien desde el principio. A grandes rasgos, podemos distinguir tres grandes grupos:

1. Material de uso directo con el paciente

Es el consumible más habitual y el que mayor rotación tiene. Incluye:

  • Material de vendaje y fijación: vendas cohesivas, esparadrapo, kinesiotaping, vendas de gasa, tiras steri-strip.
  • Material de electroterapia: electrodos autoadhesivos para TENS/EMS, cables de repuesto, esponjas conductoras.
  • Material de punción seca y acupuntura: agujas estériles de distintos calibres, almohadillas para aguja-guía.
  • Aceites y geles: aceite de masaje (en distintos formatos), gel conductor para ultrasonidos y diatermia, cremas de frío/calor.
  • Material de protección e higiene: guantes de un solo uso (látex y vinilo), mascarillas, sábanas desechables, papel camilla, toallas de papel.

2. Material de limpieza y desinfección

Fundamental para el cumplimiento del protocolo de higiene clínica y las auditorías sanitarias. Incluye desinfectantes de superficies, toallitas germicidas para equipos de electroterapia, jabones de manos, geles hidroalcohólicos y bolsas de residuos sanitarios. Su consumo es más estable y predecible que el del material clínico directo, lo que facilita su planificación.

3. Material de oficina y administración

Aunque a menudo se gestiona por separado, tóner de impresora, papel para consentimientos, carpetas de archivo y otros fungibles administrativos también deben estar en el inventario general para evitar sorpresas. Si tu clínica ya trabaja con historia clínica digital y consentimientos electrónicos, este grupo se reduce drásticamente.

💡 Consejo profesional: Al hacer el inventario inicial, fotografía cada producto con su referencia de proveedor y precio unitario. Esto ahorra tiempo en los pedidos futuros y permite comparar precios entre proveedores en segundos. Una hoja de cálculo compartida en Google Sheets o Notion es suficiente para empezar si aún no tienes un sistema digital dedicado.

Conocer bien estos tres grupos te permite asignar responsables distintos para cada categoría (por ejemplo, un terapeuta senior para el material clínico y el personal administrativo para el material de oficina), establecer presupuestos parciales y detectar más fácilmente dónde se producen las desviaciones.

También es importante distinguir entre material de alta rotación (que necesitas reponer cada semana o cada dos semanas) y material de baja rotación (que compras una o dos veces al año). Los primeros requieren un punto de pedido claro; los segundos, simplemente una revisión periódica.

El método ABC: clasifica tu stock con inteligencia

El método ABC es una técnica clásica de gestión de inventario ampliamente utilizada en logística y farmacia hospitalaria. Su principio es sencillo: no todos los productos merecen el mismo nivel de atención. Clasificar el material en tres categorías según su impacto económico y su criticidad clínica te permite enfocar los esfuerzos donde realmente importa.

Categoría A: Alta importancia (20 % de los artículos, 70-80 % del gasto)

Son los productos más caros o los que más se consumen. En fisioterapia, suelen ser los electrodos de electroestimulación (especialmente los de alta gama para equipos de radiofrecuencia o diatermia), las agujas de punción seca, los aceites y geles en grandes formatos y determinados kinesiotapings de marca. Estos artículos requieren control semanal, pedidos planificados con antelación y negociación de precios con el proveedor.

Categoría B: Importancia media (30 % de los artículos, 15-20 % del gasto)

Son consumibles regulares con un gasto moderado: vendas cohesivas, papel camilla, guantes, toallitas desinfectantes. Se revisan cada dos semanas o mensualmente y permiten algo más de flexibilidad en el pedido, aunque deben tener siempre un stock mínimo definido.

Categoría C: Baja importancia (50 % de los artículos, 5-10 % del gasto)

Incluye artículos baratos y de uso esporádico: bolígrafos, clips, tóner, bolsas de residuos, determinados apósitos específicos. Basta con una revisión mensual o trimestral y se pueden comprar en grandes cantidades para aprovechar descuentos por volumen.

"Antes comprábamos de todo a la vez, sin orden. Desde que implantamos el método ABC y asignamos un responsable por categoría, hemos reducido el gasto en material un 18 % en seis meses. Lo más sorprendente fue descubrir que teníamos vendas caducadas por valor de casi 400 euros escondidas al fondo del almacén." — Marta Iglesias, directora de Clínica FisioVida, Zaragoza

Para aplicar el método ABC en tu clínica, sigue estos pasos:

  1. Lista todos los artículos que consumes en un trimestre típico.
  2. Calcula el gasto total de cada artículo (precio unitario × unidades consumidas).
  3. Ordénalos de mayor a menor gasto acumulado.
  4. Asigna la categoría A al primer 70-80 % del gasto acumulado, B al siguiente 15-20 % y C al resto.
  5. Define la frecuencia de revisión y el responsable de pedido para cada categoría.

Este proceso no lleva más de dos o tres horas si tienes los datos de los últimos pedidos a mano. Si no dispones de un historial digitalizado, el inventario inicial que habrás hecho en el paso anterior te servirá de base.

Puntos de pedido y stock de seguridad: cómo calcularlos

Una vez clasificado el material, el siguiente reto es saber cuándo pedir y cuánto pedir. Para eso existen dos conceptos fundamentales: el punto de pedido y el stock de seguridad.

¿Qué es el punto de pedido?

El punto de pedido (PP) es el nivel mínimo de stock a partir del cual debes lanzar un nuevo pedido, de modo que el material llegue antes de que se agote. Su fórmula básica es:

PP = Consumo diario medio × Plazo de entrega del proveedor (en días)

Por ejemplo, si consumes 5 rollos de kinesiotaping al día y tu proveedor tarda 3 días en servir, tu punto de pedido es 15 rollos. Cuando el stock baje a 15, lanzas el pedido.

¿Qué es el stock de seguridad?

El stock de seguridad (SS) es un colchón adicional que proteges para cubrir imprevistos: un pico de actividad, un retraso en la entrega o un error en el pedido anterior. Se calcula así:

SS = (Consumo máximo diario − Consumo medio diario) × Plazo máximo de entrega

Siguiendo el ejemplo anterior, si en semanas de alta actividad consumes 8 rollos/día y el proveedor puede tardar hasta 5 días, tu stock de seguridad sería (8−5) × 5 = 15 rollos adicionales. Esto puede parecer conservador, pero evita la situación de tener que interrumpir tratamientos o hacer pedidos urgentes con sobrecoste.

Ajuste estacional

Las clínicas de fisioterapia tienen una marcada estacionalidad: mayor actividad en septiembre-noviembre y enero-abril, y una caída clara en verano. Si tu análisis de temporada ya está hecho (te puede ayudar nuestra guía sobre gestión de temporada alta y baja), aplica un multiplicador al consumo medio para los meses de pico y reduce el stock de seguridad en verano. Esto evita tanto las roturas como el exceso de material que acaba caducando.

💡 Consejo profesional: Negocia con tu proveedor principal plazos de entrega garantizados y una línea de crédito de material de emergencia. Muchos distribuidores de material sanitario en España ofrecen servicio en 24-48 horas si eres cliente habitual. Documenta este acuerdo por escrito para poder exigirlo cuando lo necesites.

¿Cuánto pedir en cada pedido?

Para optimizar los costes de pedido, existe el concepto de cantidad económica de pedido (EOQ). Sin entrar en fórmulas complejas, la idea es que hay un equilibrio entre pedir poco (muchos pedidos, mayor coste administrativo y de transporte) y pedir demasiado (mayor coste de almacenamiento y riesgo de caducidad). Para la mayoría de las clínicas de fisioterapia, pedir los artículos de categoría A cada 2-3 semanas y los de categoría B mensualmente suele ser un buen equilibrio inicial que se puede afinar con los datos reales del primer trimestre.

Los 7 errores más frecuentes en la gestión de material

A lo largo de nuestra experiencia con clínicas de fisioterapia en toda España, hemos identificado siete patrones de error que se repiten con llamativa frecuencia. Reconocerlos es el primer paso para corregirlos.

Error 1: No tener inventario inicial

Gestionar el stock sin saber qué tienes es como intentar hacer una dieta sin conocer tu peso inicial. Muchas clínicas compran material "porque se está acabando" sin nunca haber contado cuánto tienen realmente. El resultado es un almacén con exceso de algunos artículos y falta de otros.

Error 2: Comprar por impulso o por oportunismo

La oferta de "3x2 en vendas cohesivas" parece irresistible, pero si acabas comprando 200 vendas que tardarás 14 meses en consumir, estás inmovilizando capital y corriendo el riesgo de que caduquen. Las compras deben responder al plan, no a las promociones.

Error 3: No registrar el consumo por sesión o por terapeuta

Sin datos de consumo vinculados a las sesiones, es imposible saber si el gasto es proporcional a la actividad. ¿Se está usando más material del necesario en ciertas sesiones? ¿Hay diferencias de consumo entre terapeutas que deberían estandarizarse? Sin registro, no hay respuesta.

Error 4: Gestionar el almacén sin responsable asignado

Cuando "todos son responsables", nadie lo es. Si no hay una persona concreta que revise el stock, haga los pedidos y controle las fechas de caducidad, el sistema colapsa en pocas semanas.

Error 5: Ignorar las fechas de caducidad

El material clínico tiene fecha de caducidad. Los electrodos autoadhesivos pierden adherencia, los aceites se oxidan, las vendas pierden elasticidad. Revisar las fechas de caducidad mensualmente y aplicar el principio FIFO (primero en entrar, primero en salir) en el almacén es obligatorio para evitar el despilfarro.

Error 6: No comparar precios entre proveedores

La inercia lleva a comprar siempre al mismo proveedor. Sin embargo, el mercado de material sanitario en España es competitivo. Solicitar tres presupuestos anuales para los artículos de categoría A puede generar ahorros de entre el 10 % y el 25 % sin cambiar la calidad del producto.

Error 7: Desconectar el stock del flujo de citas

Si no sabes cuántas sesiones de punción seca tienes programadas la próxima semana, no puedes anticipar cuántas agujas necesitarás. La gestión del stock debe estar conectada a la agenda. Aquí es donde la tecnología marca una diferencia enorme, como veremos en la siguiente sección. Para entender cómo la gestión de proveedores se enmarca en la operativa global de la clínica, también puedes consultar nuestra guía sobre gestión de proveedores y material en clínicas de fisioterapia.

Cómo OneClinic te ayuda a controlar el stock sin esfuerzo

La mayoría de los errores descritos en la sección anterior tienen un denominador común: la falta de datos en tiempo real y la desconexión entre la actividad clínica y la gestión operativa. OneClinic ha sido diseñado precisamente para eliminar esa brecha, integrando en una única plataforma la agenda, la historia clínica y la gestión de recursos materiales.

🗂️ Lo que OneClinic hace por tu stock

  • Registro de consumo por sesión: Vincula el material usado a cada cita y a cada protocolo de tratamiento, generando un historial de consumo real que sirve de base para los pedidos futuros.
  • Alertas automáticas de stock mínimo: Define el punto de pedido de cada artículo y recibe una notificación en el panel cuando el stock baje del umbral, antes de que se produzca la rotura.
  • Previsión de consumo basada en agenda: El sistema analiza las sesiones programadas para los próximos días y calcula el material previsiblemente necesario, cruzando los protocolos asignados a cada cita con el histórico de consumo por tipo de sesión.
  • Panel de costes por terapeuta y por sala: Detecta anomalías de consumo entre terapeutas o entre salas, facilitando conversaciones objetivas sobre eficiencia y estandarización de protocolos.
  • Integración con la historia clínica digital: El material usado queda registrado en la historia del paciente, lo que refuerza el cumplimiento del protocolo clínico y facilita la auditoría interna.
  • Control de caducidades: Registra las fechas de vencimiento y genera alertas anticipadas para evitar el despilfarro por productos caducados.
  • Informes de rendimiento mensuales: Accede a un informe mensual de gasto en material, desglosado por categoría, terapeuta y tipo de sesión, para comparar con el presupuesto y tomar decisiones fundamentadas.

Estas funcionalidades se integran de forma natural con el resto de las herramientas de OneClinic: la agenda inteligente multi-sala y multi-terapeuta, la historia clínica digital específica para fisioterapia y el panel de análisis en tiempo real de ingresos y ocupación. Esto significa que el director de la clínica tiene, por primera vez, una visión completa y conectada de lo que ocurre en su negocio: cuántos pacientes hay, qué se hace con cada uno y cuánto cuesta hacerlo.

"Con OneClinic descubrimos que uno de nuestros terapeutas usaba el doble de electrodos que los demás en los mismos protocolos. Al hablarlo con él, resultó que tenía una técnica diferente que no era más efectiva pero sí más cara. Estandarizamos el protocolo y ahorramos casi 200 euros al mes solo en ese artículo." — Carlos Ferrández, propietario de Clínica FisioActiva, Valencia

OneClinic está disponible desde 49 €/mes, sin permanencia y con un periodo de prueba gratuita de 14 días. Puedes empezar hoy mismo en app.oneclinic.app/register-center sin necesidad de introducir datos de pago.

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Protocolo de implantación: de cero a control total en 4 semanas

Uno de los principales frenos para mejorar la gestión del stock es la percepción de que es un proceso largo y complejo. No tiene por qué serlo. Con un plan estructurado, cualquier clínica de fisioterapia puede pasar de no tener ningún sistema a tener un control sólido en menos de un mes. Aquí tienes un protocolo de implantación semana a semana:

Semana 1 — Inventario y clasificación

Dedica 2-3 horas a contar físicamente todo el material de la clínica. Anota cada artículo, la cantidad actual, el precio unitario aproximado y la fecha de caducidad si la tiene. Con estos datos, aplica el método ABC para clasificar los artículos y asigna un responsable de stock (puede ser un terapeuta o el personal administrativo).

Semana 2 — Definición de puntos de pedido y stock de seguridad

Para cada artículo de categoría A y B, calcula el punto de pedido y el stock de seguridad siguiendo las fórmulas de la sección anterior. Si no tienes histórico de consumo, usa datos conservadores y ajusta en el primer mes. Introduce estos valores en tu sistema de gestión (OneClinic, una hoja de cálculo o cualquier herramienta digital).

Semana 3 — Implantación del registro de consumo

Forma al equipo para que registren el material consumido en cada sesión. Esto no tiene que ser complicado: un campo simple en la ficha de sesión de la historia clínica digital es suficiente. La clave es la consistencia: si el registro falla en el 30 % de las sesiones, los datos no sirven. Empieza por los artículos de categoría A y amplía gradualmente. Esta coherencia en el registro también refuerza la calidad documental de tus protocolos clínicos, un aspecto cada vez más valorado en auditorías sanitarias.

Semana 4 — Primer pedido planificado y revisión

Realiza el primer pedido completamente planificado, basado en el punto de pedido y el stock actual, no en la intuición. Al final de la semana, revisa el proceso con el responsable de stock: ¿se han producido roturas? ¿Ha habido excesos? ¿El consumo real ha coincidido con el esperado? Con estas respuestas, ajusta los parámetros para el mes siguiente.

A partir del segundo mes, el sistema debería funcionar casi solo. El responsable dedica 30-45 minutos semanales a revisar el dashboard de stock, lanzar los pedidos y registrar las entradas de material. El director de la clínica recibe un informe mensual automatizado y solo interviene si detecta desviaciones relevantes.

Este nivel de control operativo, combinado con el análisis de los indicadores de rendimiento de la clínica, es lo que diferencia a las clínicas que crecen de forma sostenible de las que viven en la improvisación permanente. Si quieres ampliar tu visión sobre el uso de datos para tomar mejores decisiones en tu clínica, te recomendamos nuestra guía sobre estadísticas y rendimiento de clínicas de fisioterapia.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto suele gastar una clínica de fisioterapia en material consumible al mes?

El gasto varía según el tamaño de la clínica y los servicios ofrecidos, pero como referencia orientativa: una clínica pequeña (1-2 terapeutas, 15-20 sesiones/día) suele gastar entre 300 € y 600 € al mes en material consumible. Una clínica mediana (3-5 terapeutas) puede llegar a gastar entre 800 € y 1.500 € mensuales. Clínicas con servicios especializados como punción seca, diatermia o radiofrecuencia tienen gastos superiores por el mayor coste unitario de los consumibles específicos. Implementar un sistema de control puede reducir estos costes entre un 15 % y un 25 %.

¿Quién debe ser el responsable del stock en una clínica de fisioterapia?

Depende del tamaño y la estructura de la clínica. En clínicas pequeñas, suele ser el propio fisioterapeuta propietario o el personal administrativo. En clínicas medianas o grandes, lo ideal es designar a un terapeuta senior con reducción de carga asistencial o al responsable administrativo. Lo importante es que haya una persona concreta con responsabilidad clara, herramientas adecuadas y tiempo asignado para la tarea. Sin responsable asignado, el sistema colapsa independientemente del software que uses.

¿Es necesario un software específico para gestionar el stock o es suficiente una hoja de cálculo?

Una hoja de cálculo (Excel, Google Sheets) es perfectamente válida para empezar, especialmente en clínicas pequeñas. Su principal limitación es que no se conecta con la agenda ni con la historia clínica, por lo que el consumo hay que registrarlo manualmente. Un software de gestión clínica integrado como OneClinic va más allá: vincula automáticamente el consumo con cada sesión, genera alertas de stock mínimo y ofrece informes de costes por terapeuta. Para clínicas con más de 2 terapeutas o más de 20 sesiones diarias, la inversión en un sistema integrado se amortiza en pocos meses.

¿Cómo evito que el material se quede caducado en el almacén?

La mejor estrategia combina tres medidas: primero, aplicar el principio FIFO (First In, First Out): el material más antiguo siempre al frente del almacén para ser usado primero. Segundo, registrar las fechas de caducidad de cada lote en el sistema de gestión y configurar alertas con 30-60 días de antelación. Tercero, revisar las caducidades en la limpieza mensual del almacén. Comprar solo las cantidades que se van a consumir antes de la fecha de vencimiento y evitar sobrecompras por oportunismo son medidas complementarias esenciales.

¿Cómo puedo negociar mejores precios con mis proveedores de material?

Varias estrategias han demostrado ser efectivas en el contexto de clínicas de fisioterapia españolas: (1) Concentrar las compras: en lugar de repartir el gasto entre 5-6 proveedores, consolidar el volumen en 2-3 para tener más poder de negociación. (2) Solicitar acuerdos anuales con precio fijo para los artículos de categoría A, a cambio de volumen garantizado. (3) Pedir el desglose de precios por volumen y encontrar el punto donde se activan los descuentos sin tener que sobrecomprar. (4) Comparar precios una vez al año solicitando presupuestos a proveedores alternativos, aunque no tengas intención de cambiar: la competencia mantiene los precios a raya.

¿El registro del material consumido tiene alguna implicación legal o clínica?

Sí, en varios aspectos. Desde el punto de vista legal, en caso de reclamación o incidente clínico, el registro del material usado (tipo, lote, fecha de caducidad) puede ser una prueba de diligencia y trazabilidad fundamental. Desde el punto de vista clínico, documentar el material empleado en cada sesión forma parte de la historia clínica completa y es coherente con los estándares de calidad asistencial. Además, en caso de auditorías sanitarias por parte de las comunidades autónomas, la trazabilidad del material es un elemento que pueden revisar. Por ello, el registro de consumo no es solo una herramienta de ahorro: también es una medida de protección legal para la clínica.

¿Cuánto tiempo lleva implementar un sistema de control de stock en una clínica pequeña?

Con el protocolo de implantación en 4 semanas descrito en este artículo, cualquier clínica puede tener un sistema operativo en un mes. El inventario inicial lleva 2-3 horas. La definición de puntos de pedido requiere otra hora o dos si ya tienes datos de consumo previo. La formación del equipo para registrar el material consumido por sesión puede hacerse en una reunión de 30 minutos. A partir de ahí, el mantenimiento semanal del sistema no debería llevar más de 30-45 minutos al responsable designado. La inversión de tiempo inicial se recupera en el primer trimestre gracias al ahorro en material.

Conclusión: el stock bien gestionado es rentabilidad silenciosa

La gestión del stock y del material consumible es uno de esos aspectos de la dirección de una clínica que nunca aparece en los titulares pero que tiene un impacto directo y medible en la cuenta de resultados. Entre el despilfarro por caducidades, los sobrecoastes por pedidos urgentes, las roturas de stock que afectan a los pacientes y las compras impulsivas sin planificación, una clínica de fisioterapia media puede estar perdiendo entre 1.500 € y 4.000 € anuales de forma completamente evitable.

El antídoto no requiere grandes inversiones ni sistemas complejos. Requiere orden, datos y disciplina: un inventario inicial honesto, una clasificación ABC que priorice lo importante, puntos de pedido calculados con criterio y un responsable que se ocupe del seguimiento semanal. Si a eso le sumas una herramienta digital que conecte el consumo de material con la agenda y la historia clínica, el sistema prácticamente se gestiona solo.

OneClinic pone a tu disposición todas esas herramientas en una única plataforma, diseñada específicamente para clínicas de fisioterapia en España. Desde 49 €/mes, sin permanencia y con 14 días de prueba gratuita para que lo compruebes tú mismo antes de comprometer nada. Empieza hoy en app.oneclinic.app/register-center.

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